Desde hace un tiempo, años incluso, he estado muy pendiente sobre los aspectos negativos de las redes sociales, tanto en foros, blogs, videos y libros, algunos ejemplos de estos últimos son

  • La sociedad del cansancio, de Byung-Chul Han. Habla de cómo desde hace algún tiempo las pantallas han causado el decremento de algo que vemos como malo pero nos sirve de mucho: El aburrimiento. Tratamos de evitarlo, pero en realidad es un motivante del pensamiento crítico y la creatividad.
  • La generación ansiosa y La transformación de la mente moderna, de Jonathan Haidht. Hablan de cómo las redes sociales aumentan la ansiedad de los jóvenes, y les impiden generar un mejor pensamiento crítico, aumentan el riesgo de compararse con los demás.
  • Hooked, de Nir Eyal. Este ya lo mencioné en otro post, Nir Eyal lo plantea más como una ventaja para las empresas, porque este libro va dirigido hacia ellas, pero en su afán por vender deja ver que las redes sociales son prácticamente casinos disfrazados que causan los mismos efectos de ludopatía.

Al inicio las redes sociales te permitían conectar con otros, seguir en contacto con tu familia o amigos que ya no veías, ahora, últimamente, cada vez que entraba era solo para ver “videos de nada”: bromas, un perro haciendo alguna gracia, alguien quejándose, malas noticias, y entre esos mini videos que no me dejaban nada anuncios.

Aunque desde hace mucho había intentado salirme no había tenido éxito, pero derivado de ciertas cosas que me sucedieron el año pasado decidí intentarlo de forma más activa, estas son las cuatro principales cosas que noté que no me gustaron:

  • Perdía demasiado tiempo en ellas, y lo peor es que viendo videos insustanciales, me comía decenas de anuncios solo porque sí.
  • Me estaba desviando del presente: no me permitía aburrirme o estar en el momento, aunque lo intentaba seguía siendo de esos que llegan a un lugar a esperar e inmediatamente sacaba el teléfono. Es más, hasta cuando estaba lavando los platos estaba viendo algo.
  • Me afectaba lo que las redes venden: Hacer parecer que todo mundo está siendo exitoso y que no vas al mismo ritmo, entres el día que entres a Instagram o Facebook habrá alguien que está de vacaciones, entonces pensaba “¿Por qué todo el mundo se pasea menos yo?” pues porque de toda la gente que conoces siempre habrá alguien de paseo, no es que estén de paseo toda la vida.
  • Las malas noticias me estaban desquiciando. Ya he hablado en este blog acerca de que mi cuidad es de las más violentas del mundo, pero ver noticias todo el día al respecto no me ayudaba en nada.

Entonces, como menciono arriba, decidí hacer algo al respecto, siguiento estos pasos:

  1. Ya tiene varios años que decidí no postear, o postear lo menos posible, cosas sobre mi vida, si entras a mis redes verás que las fotos que tengo son mínimas y ya de hace algún tiempo, eso ha ayudado a este proceso de “desintoxicación”. Últimamente me metía más a ver videos tontos que otra cosa, pero empezar por ahí fue buena opción.

  2. En mi caso son 4 redes sociales las que más usaba (Instagram, Facebook, Twitter y Youtube. Gracias a Dios nunca caí en TikTok, y Whatsapp es indispensable pero ya llegaremos a eso) Decidí primero eliminar la cuenta de la red social que más me estaba afectando: Twitter, ¿La razón? era una fuente de discusiones y malas noticias, mi objeción más grande era que me servía para vender mis cursos y como marca personal, pero creo que en 10 años desde que tengo la cuenta nadie compró un curso por ver un tweet mío. La gente en Twitter no entra a debatir, entra a ver que alguien respalde la opinión que ya trae, decidí hacer una prueba, deshabilité mi cuenta y me dije “Si no la necesito en 30 días la borraré permanentemente”, y fue lo que hice, ya llevo unos 6 meses sin Twitter.

  3. Me fui por la siguiente: Instagram. Esta fue fácil porque simplemente la desinstalé del celular, como en la computadora no es muy buena pues ni ganas de meterme, usaba principalmente Instagram para ver videos tontos y compartirlos con amigos, apliqué el mismo patrón, dejaría de usarla por 30 días, no la he usado desde entonces.

  4. Ahora le tocaba el turno a Facebook, esta es difícil porque tengo muchas cosas ahí, incluso fotos que no tengo en otros lugares, por ahora desinstalé la app, me salí de la cuenta en todos lados y le puse bloqueadores para que si inconscientemente quiero entrar me bloquee la página, así me quita las ganas de entrar, sigo pensando como hacer para borrarla porque sí me pesa un poco, pero tengo como 2 meses que no la uso ni entro para nada.

La red con la que más he batallado es el pinche Youtube, aunque he disminuido bastante la cantidad de videos que veo sigo haciéndolo más de lo que quisiera, la verdad sí lo uso mucho para ver cosas como tutorials, tipo recetas, cómo cambiar una llanta, como amarrar la silla de mi bebé al carro, etc. pero también la uso para ver tonterías insustanciales, noticias, discusiones, datos curiosos, etc. He mejorado bastante decidiendo qué canales voy a seguir, y TRATANDO de no ver videos fuera de esos canales.

Algo que he hecho y me ha funcionado bien hasta ahora es dejar el teléfono en no molestar cuando estoy con mi familia, en especial con mi hijo, y ponerlo lejos, a veces olvido incluso donde está, también he estado trayendo un libro conmigo a donde voy, si siento que debo hacer algo mejor saco el libro, y otra cosa es desactivar las notificaciones del teléfono, casi casi solo tengo la de llamadas. Algo que juega mucho en contra es el “¿Y si me llaman para una urgencia?”, eso todavía es algo con lo que lucho, pero me he puesto a pensar “¿Realmente cuántas veces en la vida pasa algo así?, y si estoy con mi familia, ¿quien podría llamarme para una urgencia?”, además si es realmente una urgencia nadie te va a mandar un mensaje, te van a llamar y esas notificaciones sí las tengo activadas.

Las redes están tan metidas en nuestras vidas que al tomar esta decisión es de suponerse que se pierden ciertas cosas, por ejemplo me he dado cuenta que mucha información de restaurantes, como sus menús o fotos de sus platillos están en Instagram, entonces no puedo verlas porque me dice que necesito iniciar sesión, otra cosa que me ha pasado es que algunos amigos me han dicho “Oye te envié este video gracioso” y pues ya no puedo verlos, también está el hecho de que he perdido contacto sobre lo que están haciendo ciertos amigos, pero seamos realistas, no era contacto real, solamente era “Oh mira, fulanito anda en tal país”, “Mira, sutanita cenó tal cosa en navidad”. Otra cosa que he pensado ha sido acerca del marketplace, pero siendo honesto no he vendido ni comprado nada en años. Creo que lo más importante que he perdido son esos mini tutoriales que explican algo tipo “La crianza montesori” o “Cómo pelar un ajo fácilmente”, pero estas son un arma de doble filo. Consejo: Cuando tengas un bebé deja de sobre informarte. Por cierto, también es irónico porque este blog lo compartía en mis redes, así que ahora al no usarlas es posible que nadie lo lea, pero no me importa realmente, al final el blog es más para mi mismo.

Aún con esas cosas creo que lo que se gana es mayor a las cosas que se pierden, que viéndolo después de escribirlas son cosas mínimas.

Ahora, lo que he ganado. He estado mucho más presente, realmente haciendo las cosas que hago, con esto me refiero a que si estoy con mi hijo estoy con él al 100%, si cocino me enfoco en ello, si estoy viendo una película la estoy disfrutando, lo mismo en una reunión con familia y amigos, no digo que jamás saque el teléfono, todavía me pasa que lo saco, veo la pantalla para fucking nada y lo vuelvo a guardar, todavía me pasa ciertas noches que me pongo a scrollear en Youtube o que hay días que ando distraído viendo videos, pero sí he sentido que ha sido mucho menos que antes. También he estado mucho menos estresado por noticias de las cuales no tengo control, los que viven en mi ciudad se preguntarán “¿Pero cómo le haces si vas a salir para ver que no esté pasando nada por donde vas a pasar?” (sí, así de fuertes están las cosas), para eso tengo grupos de whatsapp como mi grupo de vecinos que veo solamente cuando es necesario, no me están bombardeando día y noche con malas noticias, he estado mucho más tranquilo. Me he enfocado más en mi vida y menos en la de los demás, si quiero ver a un amigo nos vemos en persona o mensajeamos directamente. También he ganado tiempo para hacer otras cosas o no hacer nada, me he dado la oportunidad de aburrirme.

Te invito a que lo intentes aunque sea como experimento y si es así espero que estos pasos y consejos te sirvan.